jueves, 9 de septiembre de 2010.
Publicado el: 2010-02-01 08:46:05
En un día normal se pueden conocer a tantas personas y cada una de ellas llena de historias por contar, historias de vida, anécdotas y vivencias que enriquecen al ser humano. Historias que nos diferencian y nos identifican a la vez.
Era un día jueves cuando la conocí me la presentó un buen amigo, se llamaba Fernanda, era una quiteña de 23 años que estudia y trabaja a la vez, algo muy normal actualmente en muchos jóvenes.
Fernanda estudia francés y trabaja en una empresa de turismo, con lo que gana se costea parte de sus estudios y la otra parte la financia su madre. Me contó que desde muy pequeña aprendió a valerse por si misma.
Cuando ella tenía 16 años su madre tuvo que viajar en busca de un mejor futuro. Ahora con el apoyo de su madre y con su propio esfuerzo, Fernanda sueña tener una vida próspera en su propio país. Desde que mi madre viajó a Estados Unidos entendí que su esfuerzo valía mucho y yo no podía darme el lujo de desperdiciar las oportunidades que mi madre me estaba dando, dijo Fernanda.
Fernanda recuerda que el día de la despedida en el aeropuerto marcó su vida, su madre viajaría y no sabían en cuanto tiempo la volverían a ver. Su madre, Martha Chávez, sólo sabía que cualquier sacrificio se justificaba por el futuro de sus hijos y que aunque la distancia dificulte la comunicación, el amor de madre se lleva para toda la vida.
Al pensar en lo que estaba contando Fernanda, imaginé a tantas personas en los cyber café que en esos momentos se comunican con sus padres, hermanos y amigos. Imaginaba que gracias a la tecnología millones de personas pueden acortar distancias pero aún así es muy difícil no necesitar su presencia, como lo señaló Fernanda al recordar a su madre.
Cuando mi madre viajó nunca pensé que pasarían tantos años sin verla. Al inició pensé que el tiempo pasará rápido y que pronto la vería nuevamente, pero con los años uno siente cada vez más fuerte la ausencia de los seres queridos, dijo.
En la actualidad, Fernanda vive junto con su hermana mayor y su padre. La familia sin duda es diferente sin Martha, la madre que por el futuro de sus hijos viajó dejando atrás una familia, una vida, amistades y al país que la vio crecer, enamorarse y tener una familia que ahora la tiene que ver a la distancia.
Mientras pedíamos la orden en aquel restaurante, Fernanda recordó que esa noche se comunicaría con su madre como casi todos los jueves. Las llamadas telefónicas, los mensajes y las cartas eran ya una costumbre en la familia Martínez, habían creado una tradición, jueves de llamadas, martes de cyber café entre otras cosas que ahuyentaban a la soledad y a la nostalgia.
La madre de Fernanda desde que se fue no ha podido regresar al país debido a la situación de sus documentos , pero después de siete largos años su legalidad en Estados Unidos ya no es un sueño y podrá retornar junto con su familia después de una larga espera que no parecía terminar.
Una espera que no se podía comparar con nada, ni con la que nos pusieron en aquel restaurante que por cierto era atendida por árabes. Hay tantas personas que salen de sus países y se encuentran con culturas muy diferentes, con idiomas completamente desconocidos. Pensé en que valor y fuerza tienen todos los migrantes que se enfrentan solos a esos mundos nuevos.
Según cuenta Fernanda, lo más duro para Martha, su madre, ha sido estar sin su familia, el clima y el idioma, que aún no lo domina, ya que solamente interactúa con comunidades latinas, debido todos los problemas sociales y políticos que aún diferencian a las personas por su cultura, su procedencia, su color de piel y su idioma.
Por todo ello, Fernanda se siente muy orgullosa de su madre, es una mujer que ha dado tanto por su familia una mujer que ha luchado lejos para darnos a mi y a mis hermanos lo que antes no teníamos y por todo ello le agradeceré toda mi vida. Pero ahora pienso que hubiese sido mejor que se quedara con nosotros, sea como sea hubiésemos salido adelante.
Para Fernanda el problema de la migración es un problema que no depende sólo de las personas. La necesidad y la falta de empleo obliga a la gente a salir de sus países, hay tantos profesionales que por la falta de plazas de trabajo han tenido que salir a emplearse en cosas muy distintas para las que se han preparado.
Ingenieros cultivando tierras o atendiendo a personas adultas, son tantos los ejemplos que se pueden dar. Y por todo ello tienen que ser reconocidos ya que han dejado todo atrás para luchar por los suyos. Señaló.
Después de una muy buena comida árabe, que borró cualquier inconveniente por la espera, vi en los ojos de Fernanda el orgullo que sentía por su madre e imaginaba que su madre se sentiría igual al tener una hija que también lucha por sus sueños en su propio país.
Al final de la noche nos despedimos y Fernanda dijo que cuando su madre regrese al país seguramente tendrá una historia que contar, que al igual que todas nos acercan más al sentir de los emigrantes, que cada vez más son más y aclaman por más derechos.
Mensaje
A todos los emigrantes sólo les puedo decir que sigan luchando por sus sueños, pero que nunca pierdan contacto con los suyos, con sus familias, con sus amistades y por sobre todo no se olviden de sus raíces, de sus costumbres y del país en cual crecieron.
españa - españa
saludos para la familia Veintimilla Herrera,familia Garaicoa Solis ,esprando q esten bien de salud.los queremos mucho
2010-09-03 - 08:07:41
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2010-08-11 - 04:21:06
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2010-08-11 - 04:21:05
ESPAÑA - ESPAÑA
SALUDOS PARA MIS PADRES DANIEL RUIZ Y CRISTINA VILLAGOMES Y HERMANOS Y AMIGOS QUE LES ECHO DE MENOS ALLA EN ANBATO GUACHI SAN ANDRES
2010-07-27 - 06:07:05
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2010-07-27 - 06:07:05
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