martes, 7 de septiembre de 2010.
Publicado el: 2010-07-04 20:01:23
Nancy Salas viajó hace 12 años a España y regresó al Ecuador para emprender su propio negocio que funciona, sirviendo de residencia a estudiantes extranjeros, desde hace 5 meses.
Nancy, antes de emigrar, trabajaba en una exportadora de flores, pero debido a la inflación provocada por la crisis bancaria de 1999 buscó otras alternativas. La vida en Quito, para Nancy, nunca fue tan apretada. El trabajo nunca le falto, pero por la necesidad de buscar una mayor estabilidad ella decidió viajar al extranjero.
Nancy tuvo dos alternativas, Europa o Estados Unidos, y a pesar de que ya poseía visa paran quedarse en el mismo continente decidió cruzar el Atlántico por las facilidades que brinda el mismo idioma y similares costumbres.
Al fijar ya un destino, Nancy tuvo que buscar fondos para el viaje y tuvo que vender algunas de sus pertenencias. Recuerdo que vendí mi casa y una camioneta, la misma que me dio muchas molestias hasta el último, mencionó con una sonrisa.
Al emprender el viaje, Nancy contó con la compañía de tres amigas que viajaban por iguales causas. Mis amigas y yo emprendimos este viaje esperando mejorar nuestra condición económica. Nosotras fuimos con un buen nivel de educación a hacer lo mismo que hacen cientos de ecuatorianos allá, buscar trabajo y empezar de cero, señaló.
Eran muchas las expectativas que tenía Nancy con el viaje. A su llegada a España, después de haber hecho un pequeño recorrido por países vecinos, Nancy y sus amigas se dieron cuenta de una realidad que viven muchos emigrantes, que era la de llegar a un país completamente desconocido y sin nadie que las conociese.
La primera noche en España nunca la olvidaré. Llegamos a una estación de metro y pedimos ayuda y lo único que podíamos hacer era buscar un hotel para empezar al siguiente día una ruta completamente desconocida para nosotras, recordó.
Con varias maletas y solas en una ciudad desconocida, Nancy y sus amigas no podían conseguir ningún hotel con habitaciones disponibles por lo que tuvieron que buscar ayuda en una iglesia cercana donde guardaron hasta el siguiente día sus pertenecías.
Esa noche tuvimos que pasarla en la calle sólo esperábamos que amanezca para buscar nuevamente un hotel. Ya con la luz del día pudimos recorrer muchas más calles y conseguir un hotel donde por fin descansar, añadió.
Con el tiempo todas consiguieron trabajo aunque a Nancy le costó mucho más, algunos meses tuvo que pasar desempleada, pero con su perseverancia al final lo consiguió. Poco tiempo después, ya establecidas y compartiendo el mismo departamento, Nancy y sus amigas se dieron cuenta que convivir era mucho más difícil de lo que pensaban, por lo que decidieron cada una seguir su propio camino sin distanciarse.
El estrés y las nuevas circunstancias que se viven al ser emigrante, hacen que el ser humano cambie y hasta las más grandes amistades se rompan. Hasta ahora me llevo muy bien con una de mis dos amigas, siempre nos ayudamos mutuamente, la otra cambió mucho y se alejó de nosotras y aunque fue difícil siempre deseo que esté muy bien, aseguró.
Con los años, Nancy sentía que su tierra y la familia le hacían falta, y después de trabajar como ama de llaves para un español muy pudiente y de haber emprendido su propio negocio como propietaria de una residencial en España, Nancy se dio cuenta que su felicidad y tranquilidad estaban en su propio país.
Para Nancy era difícil encajar en un país donde 1 de cada 10 ciudadanos españoles le hacía sentir ajena a esa tierra. A pesar de que yo me fui a vivir en España, ya que no viajé con el objetivo de sacrificarme para mandar dinero al país ya que nadie lo necesitaba, nunca se sentí 100% satisfecha con mi vida, siempre me hacía falta algo, dijo.
Lejos de su tierra, miró que el bienestar económico, por el que había viajado, no era suficiente para atarla a un país ajeno. Allá tenía muchas más comodidades que las que tenía en su país, pero el tiempo y la añoranza por su tierra y los suyos se hizo cada vez más fuerte.
Decidí regresar por que sentí que ya cumplí un ciclo de vida, además extrañaba estar en un ambiente familiar, sentir la amabilidad de la gente. Al sentimiento de no sentirme totalmente conforme con la gente, se sumó el clima de la ciudad donde vivía que era extremadamente frio, eso y otras cosa me hicieron tomar la decisión.
Al poco tiempo, Nancy se enteró de la ayuda que estaba brindando el actual Gobierno para el regreso voluntario de cientos de emigrantes y pensó que quizá podía seguir, en Ecuador, con el mismo negocio que ya había emprendido.
Después de informarme bien sobre el apoyo que ofrecía la Secretaría Nacional del Migrante, decidí participar en el concurso del Fondo Cucayo y gracias a ellos pude emprender mi propio negocio en el país, explicó.
Regresar al Ecuador, para Nancy, hace algunos años era difícil ya que después de tanto tiempo los emigrantes perdían algunos derechos y nadie les extendía una mano y por ello les tocaba empezar desde cero.
En la actualidad, pese al poco tiempo de haber emprendido su negocio en Quito, Nancy está muy contenta. Hasta aquí se ha mantenido un nivel de estabilidad bueno, aunque aún no de ganancia, pero soy consciente que iniciar es siempre muy difícil, pero nunca imposible. Ahora, estoy contenta de estar nuevamente en Ecuador, señaló.
Con Compostela, nombre con el que bautizó a su residencial estudiantil, Nancy espera dar un hogar con calor verdadero a muchos estudiantes que vienen de distintas partes de Ecuador y el mundo.
Ahora, en la residencial, Nancy atiende a aproximadamente siete estudiantes que han encontrado en ella una verdadera amiga. Aquí se hospedan varios estudiantes extranjeros y me hace muy feliz compartir con ellos y enseñarles un poquito más sobre mi hermoso país. Yo sé que para ellos la residencial les traerá los más bellos recuerdos en su paso por el Ecuador, añadió.
Residencial Compostela está equipada para dar vivienda pero también tienen acceso a servicios de internet, teléfono y cable. Además, poseen servicios de lavandería, aquí todos pueden preparar sus alimentos en la concina, es decir, tienen todo lo que en una casa familiar se puede encontrar, concluyó.
Mensaje
Un saludo para todos los ecuatorianos que están fuera del país, sé que todos tenemos el gusanito de volver y ahora creo que las condiciones son muchos más fáciles. Yo estoy segura que el actual Gobierno desea que todos los ecuatorianos seamos felices en nuestra tierra.
españa - españa
saludos para la familia Veintimilla Herrera,familia Garaicoa Solis ,esprando q esten bien de salud.los queremos mucho
2010-09-03 - 08:07:41
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2010-08-11 - 04:21:06
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2010-08-11 - 04:21:05
ESPAÑA - ESPAÑA
SALUDOS PARA MIS PADRES DANIEL RUIZ Y CRISTINA VILLAGOMES Y HERMANOS Y AMIGOS QUE LES ECHO DE MENOS ALLA EN ANBATO GUACHI SAN ANDRES
2010-07-27 - 06:07:05
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2010-07-27 - 06:07:05
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