martes, 7 de septiembre de 2010.
Publicado el: 2010-06-01 11:44:11
Gustavo Herrera nació en Manta, una ciudad en la costa ecuatoriana en la provincia de Manabí, y a muy corta edad empezó su interés por la música sin saber que años después sería ella la que llenaría su vida.
Nací entre calles de polvo y semiasfaltadas, una casa de ladrillo en el barrio los algarrobos fue mi cuna en mis primeros años. Al frente había un parque, pero mi principal distracción era la montaña de arena, aquella que utilizaban para construir la casa de los vecinos pienso yo, que a la final nunca la terminaron de construir, recordó Gustavo.
En su casa siempre escuchaba el canto de alguien con una guitarra, contó, además del canto de varios pájaros, pero lo que más recuerda es el gallo cacareando todas las madrugadas.
Poco a poco, Gustavo fue aprendiendo que ese cacareo significaban dos cosas: que ya estaba amaneciendo, o que su abuelita estaba preparando el almuerzo de aquel día, y al llegar esa hora tan esperada por todos, Gustavo siempre fue el primero en la mesa.
Era el primero en la mesa, sin camiseta, sin pelo y sin dientes tratando de saborear todo lo que estuviera al paso. También escuchaba todas las mañanas alguien bañándose en la ducha cantando a todo pulmón con mucha alegría todo tipo de música y unas risas de fondo alegraban la mañana.
Cuando era todavía un pequeño demostró su apego por la música. Él recuerda que con sus manos pequeñas sujetaba unas guitarras viejas que había en casa de su abuela. La insistencia hizo acoplar mis pequeñas manos a la vieja guitarra, recuerdo que terminaba la tarde con las manos y los dedos raspados, pues no atinaba nunca a las cuerdas, y no entendía porque no sonaba nada, mencionó.
Fue así que emocionado por aprender más aprovechó el viaje de sus padres a Quito para estudiar en la Sociedad Filarmónica de esta ciudad. A sus 12 años, ya con estudios en piano clásico, demostró tener un don especial para la música.
Recuerdo que cuando fui un niño todo era música para mí. Me gustaban los villancicos que mi madre ponía para hacerme dormir por las noches y cómo no extrañar el sonido de las olas del mar al amanecer.
Gustavo recuerda que siempre le gustó el mar, sus sonidos y sus colores. Le gustaba el golpe de su cuerpo con la arena en el fondo del mar, cosa que no era muy agradable en la playa de a lado donde no había arena sino piedras.
Al pasar los años comencé a darme cuenta que la música ganaba cada vez más espacios en mi vida, recuerdo que no era muy querido en los partidos de fútbol en el barrio ya que todos los días al acabar el primer tiempo del partido me salía del juego y dejaba siempre a un equipo incompleto por ir a jugar con mi juguete favorito, el piano que recién me habían comprado con mucho esfuerzo, aseguró.
A los 15 años viajó a los Estados Unidos para terminar su preparación académica y continuar sus estudios musicales. Con los años y su tiempo compartido entre la vida lejos de su país y sus cortas vacaciones, se dio cuenta que la música se había convertido en su vida y que lo que más deseaba era ser cantante.
Después de su preparación en los Estados Unidos, Gustavo regresa al país a sus 20 años con el único objetivo de hacer música. Pocos meses después de su regreso conoció a Sergio Sacoto, un importante músico ecuatoriano, con el que empieza a trabajar en sus primeros sencillos como cantautor.
Luego de lanzar temas que tuvieron mucho éxito como Mansa pero peligrosa, Tuya, Quiero estar contigo, entre otros, Gustavo viaja a Buenos Aires para concluir su primer CD.
Ahora, su música forma parte de importantes novelas nacionales e internacionales como El secreto de Toño Palomino y Los Barriga. Actualmente Universal Music de España escogió su tema Vuelve de su primer disco De ida y vuelta para recopilarlo en un disco con lo más destacado de la música del Ecuador.
Es así que Gustavo Herrera, un artista que desde muy pequeño ha venido abriendo su paso en el mundo de la música, va generando cada ves más expectativa en el país, marcando desde ya una trayectoria en el corazón de cientos de ecuatorianos que se han identificado con su música.
Muchas cosas más se podrían decir, muchos cuadros que fui pintando en mi vida, tantos cuadros que de tantos ya no recuerdo todos, pero recuerdo los más importantes: alguien cantando en la ducha, olas revolcándome, la montaña de arena, las viejas guitarras, el piano, y una mujer que ya no está, diciéndome siempre en el oído: que tus sueños nunca dejen de respirar.
españa - españa
saludos para la familia Veintimilla Herrera,familia Garaicoa Solis ,esprando q esten bien de salud.los queremos mucho
2010-09-03 - 08:07:41
-
2010-08-11 - 04:21:06
-
2010-08-11 - 04:21:05
ESPAÑA - ESPAÑA
SALUDOS PARA MIS PADRES DANIEL RUIZ Y CRISTINA VILLAGOMES Y HERMANOS Y AMIGOS QUE LES ECHO DE MENOS ALLA EN ANBATO GUACHI SAN ANDRES
2010-07-27 - 06:07:05
-
2010-07-27 - 06:07:05
Copyright 2010 El Migrante Ecuatoriano
Todos los derechos reservados