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Inti Raymi, una fiesta ancestral
La fascinación indígena hacia sus fiestas tradicionales llevó, a los antiguos habitantes del Ecuador, a fusionarlas con el calendario festivo cristiano en su afán de conservarlos; así, la fiesta de San Juan, San Pedro y San Pablo del calendario católico coinciden con el Inti Raymi, la Fiesta del Sol.
La fiesta del Inti Raymi es un homenaje de los pueblos al Dios Sol por las cosechas logradas en junio.
A pesar de la incursión de ritos cristianos en las celebraciones como misas y procesiones religiosas que llevan figuras cristianas en andas, el Inti Raymi conserva su esencia ancestral.
La ceremonia de Inti Raymi, por su carácter complejo de fiesta, se constituye en la más importante del pueblo indígena norandino. Es el final y el inicio de un nuevo año solar. En la provincia de Imbabura, Pichincha y de manera particular en Cotacachi, Otavalo y Cayambe, con la denominación de “las fiestas de San Juan y San Pedro”, se celebra desde el 20 de junio hasta el 1 de julio de cada año.
Inti Raymi sinónimo de Fiesta de Sol o Pascua Solemne de Sol implica grandeza; es la manifestación del runa-hombre en acción de gracias al Dios Sol por su bondad con la naturaleza. Su relación es matemática con el solsticio de verano, gracias al manejo exacto de los astros y su influencia sobre la agricultura, denota la convergencia del tiempo y el espacio cíclico del hombre andino.
Es evidente que el Inti Raymi se originó cuando los indígenas de los Andes tomaron conciencia de los beneficios recibidos de los diferentes astros como el sol, la luna, las estrellas y de otros elementos de la madre naturaleza -Pacha Mama- como montañas, vertientes, cascadas, ríos, lagos y de la misma madre tierra.
Entonces desde ese momento de manera especifica el Sol, ya no es un elemento que simple y llanamente da luz y calor, sino que se transforma en un elemento preponderante en el desenvolvimiento social y económico del pueblo. Así el Inti Raymi aparece como la celebración trascendental del pueblo andino.
Una vez implantada España en los Andes americanos, en su afán de conquista, por medio de la religión inicia una lucha titánica por captar el poder pagano desde los siglos XVI y XVII, mediante campañas para extirpar las idolatrías en el Tahuantinsuyo.
Se descubrieron numerosas celebraciones, las cuales pusieron en evidencia que, pese a la represión desatada en dichas campañas, los indígenas seguían actualizando sus creencias, consideradas por quienes buscaban su aniquilamiento como supersticiones, idolatrías y demás actitudes demoníacas.
La estrategia sincrética utilizada por los misioneros dio a los indígenas la oportunidad de seguir practicando sus cultos, acoplándolos al calendario católico. Esto no resultaba difícil, si se consideraba la riqueza del santoral católico.
Es así como se instauran, en los pueblos del norte del Ecuador, las fiestas de San Juan y San Pedro-San Pablo conservando la esencia astral de la celebración del Inti Raymi y mezclándola con los ritos católicos españoles.
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